
Laguardia, Rioja Alavesa — Villa amurallada y viñedos en la ruta GR® 38
Calles amuralladas, paisaje de viñedo y la aproximación a las estribaciones de la sierra de Toloño
Laguardia se alza sobre una colina en Rioja Alavesa, a lo largo de la Ruta del Vino y el Pescado GR® 38, dominando un mosaico de viñedos que define uno de los paisajes agrícolas más característicos del norte de España. Al entrar en la villa, la ruta deja atrás las llanuras abiertas cercanas a Oyon-Oion y comienza una transición hacia las estribaciones de la sierra de Toloño, donde el terreno cultivado da paso, más al norte, a rutas de carácter más montañoso.
La villa está rodeada por murallas medievales y un entramado de calles estrechas de piedra que reflejan su pasado estratégico y vitivinícola. Bajo el casco histórico se extiende una red de bodegas subterráneas excavadas en la roca, mientras que las laderas circundantes están cubiertas de viñedos que se proyectan hacia el horizonte. Desde lo alto, las vistas se abren sobre Rioja Alavesa hasta la sierra de Toloño, cuya cresta se eleva al norte.
En su aproximación a Laguardia, la GR® 38 sigue caminos entre viñedos y carreteras rurales tranquilas, ofreciendo un caminar constante y abierto a través de un paisaje productivo. La combinación de cielos amplios, tierra cultivada y montañas en la distancia aporta a este tramo una clara sensación de escala y continuidad.
Laguardia ofrece todos los servicios necesarios para quienes recorren la ruta. Alojamientos, cafeterías, tiendas de alimentación y equipamientos para visitantes la convierten en una parada práctica antes de que el itinerario ascienda hacia las estribaciones de la sierra de Toloño y paisajes más silenciosos.
Al dejar Laguardia, la ruta continúa hacia el norte en dirección a la sierra de Toloño y al enclave de Treviño, donde el relieve comienza a elevarse y el carácter del recorrido cambia de territorio de viñedos a terreno de mayor altitud.